El Mercado Lácteo de China: Crecimiento, Desafíos e Influencia Global
China ha emergido como uno de los principales productores en el sector lácteo global, ocupando ahora el tercer lugar después de India y Estados Unidos. El consumo de productos lácteos en el país ha aumentado notablemente, impulsado por las reformas económicas, el aumento de los ingresos, la urbanización y una creciente clase media que busca una dieta más variada.
La introducción de los lácteos en la dieta china se remonta al siglo XIX, inicialmente recibida con resistencia por ser ajena a los hábitos alimenticios tradicionales chinos. Sin embargo, tras el establecimiento de la República Popular China, el gobierno comenzó a promover la leche como un alimento nutritivo y saludable, lo que llevó a la creación de las primeras empresas lácteas del país.
La demanda de productos lácteos se aceleró después de las reformas económicas de 1978, a medida que nuevos actores del mercado surgieron, aumentando la oferta de leche y sus derivados. A pesar de este crecimiento, China enfrenta desafíos significativos, particularmente en la seguridad alimentaria, destacada por el escándalo de melamina de 2008, y problemas medioambientales continuos.
La industria láctea de China sigue dependiendo en gran medida de las importaciones de materias primas e insumos de países como Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Esta dependencia se combina con inversiones en tecnología para mejorar la eficiencia, calidad y seguridad, incorporando herramientas como sistemas de trazabilidad, inteligencia artificial y biotecnología.
Tres grandes empresas, Yili, Mengniu y Bright Dairy, dominan el mercado, representando aproximadamente el 60% del sector. Estas compañías han ayudado a consolidar la posición de China como un actor clave en la industria láctea global, siendo el país el mayor importador de productos lácteos.
En la primera mitad de 2023, China importó 1.7 millones de toneladas de productos lácteos, por un valor de 7.5 mil millones de dólares, siendo Nueva Zelanda, Australia y la Unión Europea los principales proveedores. Esta presencia sustancial en el mercado subraya el papel crucial de China en el comercio internacional de productos lácteos, influyendo en las dinámicas de producción y precios globales.



