Tecnologías innovadoras mejoran la eficiencia y sostenibilidad en la producción láctea
El primer informe del Plan Lácteo de Nestlé describe un enfoque estratégico que combina la gestión basada en datos, la agricultura regenerativa y nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia y sostenibilidad en la producción láctea. El plan abarca a más de 130,000 productores y 200 proveedores en más de 40 países. Su objetivo es reducir las emisiones, mejorar la productividad y calidad, y mejorar el bienestar animal.
Según el informe, un enfoque integrado es clave, tratando la productividad, la calidad de la leche y la sostenibilidad como objetivos interconectados a lo largo de la cadena de valor. Se están desplegando tecnologías y soluciones innovadoras para apoyar a los agricultores en enfrentar los desafíos climáticos y las presiones económicas, al tiempo que mejoran la gestión empresarial rural.
Los resultados significativos incluyen una reducción del 25% en las emisiones de metano y una disminución del 26% en el total de emisiones de gases de efecto invernadero en la cadena de valor láctea global para 2025, en comparación con una línea base de 2018. Estos logros se atribuyen a una mezcla de prácticas regenerativas, mejor gestión animal y enfoques científicos dirigidos a las emisiones de la digestión del ganado y el estiércol.
La estrategia también incorpora avances en el bienestar animal, centrándose en la nutrición optimizada, el cuidado veterinario y los sistemas de enfriamiento. Estas prácticas contribuyen a tener animales más sanos y pueden llevar a una mayor calidad y productividad de la leche. Para 2025, más del 34% de los ingredientes lácteos adquiridos por Nestlé provendrán de productores que practican la agricultura regenerativa.
Un ejemplo destacado en el informe es de Chile, donde se han implementado iniciativas de agricultura regenerativa desde 2021 con más de 200 productores en las regiones central y sur. Un proyecto piloto en Fundo La Chacra en la Región de Los Lagos utiliza tecnología NIRS para analizar la composición química del forraje en tiempo real, lo que permite ajustes en la alimentación animal, mejor salud del rebaño y mayor calidad y eficiencia en la producción de leche.
Nestlé Chile informa que el proyecto piloto llevó a un aumento en la producción de casi tres litros de leche por vaca por día, junto con una reducción de aproximadamente el 9% en los costos de alimentación por litro de leche fresca. Esta gestión eficiente del forraje también ayuda a reducir el desperdicio y disminuir la huella de carbono por litro producido.
El informe destaca una tendencia creciente donde las reducciones de emisiones están cada vez más vinculadas a la capacidad de medir, monitorear y tomar decisiones precisas a nivel de finca. Así, la tecnología está pasando de ser meramente una herramienta de control ambiental a desempeñar un papel central en la mejora de la eficiencia de la producción láctea.



