Comienza la cuenta regresiva del T-MEC mientras EE. UU. rechaza la extensión en medio de disputas comerciales
Estados Unidos ha anunciado formalmente que no extenderá el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), iniciando una cuenta regresiva de 10 años hacia el posible fin del acuerdo comercial. Este anuncio, realizado el 1 de julio de 2026, desencadena un período de revisión de seis años y una cuenta regresiva de una década que podría desmantelar la zona de libre comercio de América del Norte de 32 años de antigüedad si no se alcanza un nuevo acuerdo.
La decisión de no extender el T-MEC está impulsada principalmente por el aumento de las tensiones comerciales con México y Canadá. La administración de EE. UU. se centra especialmente en el creciente déficit comercial de bienes con México, que ha aumentado a medida que las empresas trasladaron las cadenas de suministro fuera de China. El presidente Donald Trump ha expresado su preferencia por imponer amplios aranceles a los productos canadienses y mexicanos, incluidos el acero, el aluminio y los productos automotrices, en lugar de renovar el acuerdo.
El representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, está liderando las negociaciones con México, excluyendo a Canadá de las discusiones formales debido a disputas comerciales en curso. Estas disputas incluyen el mercado protegido de productos lácteos de Canadá y las restricciones sobre productos alcohólicos estadounidenses en Canadá. Aunque las conversaciones informales continúan con funcionarios canadienses, no se han programado negociaciones formales.
En las conversaciones con México, EE. UU. está presionando por cambios en las reglas de comercio automotriz, incluida una exigencia de que los vehículos contengan al menos un 50% de contenido estadounidense para calificar para el comercio libre de aranceles. Este movimiento está dirigido a abordar la afluencia de componentes automotrices asiáticos en América del Norte.
La expiración del T-MEC sin una extensión significa que el acuerdo estará sujeto a revisiones anuales, culminando en una fecha de expiración final el 1 de julio de 2036 si no se alcanzan compromisos. La ex consejera general de la USTR, Greta Peisch, señala que los parámetros de las demandas de EE. UU. siguen siendo fluidos, pero se han programado más negociaciones con México para finales de julio.
Esta decisión introduce una incertidumbre significativa para los interesados en los sectores agrícola e industrial, que ahora enfrentan un entorno comercial volátil que requiere un reajuste anual del acceso al mercado en América del Norte.



