Turquía Implementa Regulaciones Más Estrictas de Seguridad Alimentaria para Carne y Lácteos
El Ministerio de Agricultura y Silvicultura de Turquía ha preparado un borrador de regulación para mejorar los estándares de seguridad alimentaria en todo el país, con un enfoque en las instalaciones de procesamiento de carne y lácteos. La nueva regulación exige un sistema de doble aprobación para instalaciones de alto riesgo, que incluye plantas de procesamiento de carne y lácteos. A estos negocios se les otorgará una 'aprobación condicional' y deberán pasar inspecciones exhaustivas para obtener una licencia de operación permanente.
Además, la regulación requiere que las empresas alimentarias declaren las fuentes de sus productos cárnicos. Esto tiene como objetivo mejorar la trazabilidad y garantizar el cumplimiento de los estándares de seguridad. Profesionales licenciados, como ingenieros de alimentos y veterinarios, deben ser empleados por empresas de procesamiento de alimentos para mantener la calidad y seguridad.
Los consumidores se beneficiarán de una mayor transparencia, ya que el estado de las empresas alimentarias se mostrará en las etiquetas de los productos a través de números de registro de establecimientos. Esto facilita la supervisión pública y asegura que las empresas cumplan con los nuevos estándares.
La regulación también afecta a panaderías, tiendas de comestibles y restaurantes, que deben registrarse bajo el nuevo sistema. Los proveedores de servicios de comidas preparadas deberán obtener un certificado oficial de registro antes de comenzar sus operaciones. Las solicitudes de registro serán revisadas y se realizarán inspecciones in situ dentro de los 15 días para verificar el cumplimiento.
Se establecen reglas específicas para la apicultura y la producción de miel, que requieren que la producción se realice en áreas independientes con equipos dedicados. Se requerirá llevar registros detallados de las prácticas de higiene, control de plagas y salud de los empleados, sujetos a inspección por parte de las autoridades.
El incumplimiento de estas regulaciones puede llevar a la suspensión de operaciones o la revocación de licencias, lo que enfatiza el compromiso del gobierno con la seguridad alimentaria.



