Un estudio revela que las grasas trans naturales en los lácteos pueden no dañar la salud
Un estudio reciente publicado en Nutrition Research sugiere que las grasas trans naturales presentes en productos lácteos como la leche, mantequilla, queso y yogur no afectan negativamente la salud del corazón ni aumentan el riesgo de diabetes tipo 2. Este hallazgo diferencia estas grasas trans naturales de las grasas trans industriales, que se han asociado con efectos adversos para la salud.
Las grasas trans son un tipo de grasa insaturada, y se identifican dos tipos principales. El primer tipo, las grasas trans industriales, se producen a través de la hidrogenación parcial y se han vinculado a niveles más altos de colesterol dañino y un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Como resultado, muchos países han restringido o prohibido estas grasas.
El segundo tipo de grasas trans ocurre naturalmente en productos lácteos y en la carne de animales rumiantes como vacas, ovejas y cabras. Estas grasas son producidas por bacterias en los estómagos de los animales. A pesar de compartir el mismo nombre, los efectos de las grasas trans naturales en el cuerpo humano han sido cuestionados.
Para investigar más a fondo, los investigadores analizaron datos de 22 estudios científicos que involucraron a miles de participantes en Europa, Canadá y Estados Unidos. El estudio revisó 10 estudios dietéticos controlados y 12 grandes estudios poblacionales. Los estudios controlados compararon los efectos de consumir productos lácteos con niveles más altos de grasas trans naturales frente a aquellos con niveles regulares, midiendo grasas en sangre como el colesterol. Los estudios poblacionales monitorearon los resultados de salud de los participantes durante muchos años en relación con sus niveles de grasas trans lácteas en sangre.
El análisis reveló que un mayor consumo de grasas trans naturales en lácteos no condujo a mayores riesgos de enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, mortalidad cardiovascular o diabetes tipo 2. El profesor Ian Givens de la Universidad de Reading señaló que estos hallazgos apoyan la idea de que las grasas trans naturales en lácteos difieren significativamente de las grasas trans industriales.
A pesar de estos hallazgos, los expertos advierten contra el consumo excesivo de mantequilla o queso, ya que los productos lácteos aún pueden ser altos en grasas saturadas y calorías. Es mejor consumirlos como parte de una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, granos integrales, legumbres, nueces y fuentes de proteínas saludables.
Esta revisión exhaustiva proporciona evidencia sólida al combinar resultados de ensayos de alimentación controlados y estudios observacionales a largo plazo. Aunque el estudio no prueba que las grasas trans naturales en lácteos protejan activamente la salud, sí indica que no aumentan el riesgo de las enfermedades estudiadas.



