Prolek Busca Nuevas Alianzas tras el Fin del Contrato de Lactalis
Los agricultores asociados a la cooperativa Prolek en Luxemburgo enfrentan una transición significativa ya que Lactalis, un gigante francés de productos lácteos, ha anunciado que no renovará su contrato con la cooperativa. El contrato, que terminará en abril del próximo año, deja a alrededor de 70 productores en la necesidad de encontrar un nuevo comprador para su leche.
Vic Wirtz, el presidente de Prolek, expresó el impacto y la decepción que sienten los agricultores. Operando como agricultores de sexta generación, Wirtz y su hermano manejan 300 vacas lecheras y están ansiosos por encontrar soluciones no solo para ellos mismos, sino para todos los miembros de la cooperativa. La cooperativa está compuesta por 68 empresas familiares de diversos tamaños y capacidades.
Prolek produce aproximadamente 50 millones de litros de leche anualmente, lo que representa entre el 10% y el 15% de la producción láctea de Luxemburgo. En respuesta a la decisión de Lactalis, Prolek ha iniciado conversaciones con Luxlait, Muh-Arla y Hochwald, los principales actores de la industria láctea del país.
El director de Luxlait, Gilles Gérard, señaló que absorber tales volúmenes requiere un análisis exhaustivo y una posible expansión de la capacidad. Enfatizó el papel de Luxlait en el sector lácteo de Luxemburgo e indicó que la expansión estratégica siempre ha estado bajo consideración, incluso si requiere una inversión significativa.
El Ministerio de Agricultura y otros interesados del sector han mostrado su apoyo a Prolek, con reuniones de crisis programadas para abordar la situación. La cooperativa está decidida a garantizar que ningún miembro quede atrás durante esta transición.
Por su parte, Lactalis citó las difíciles condiciones económicas en el mercado lácteo global como una razón para no renovar el contrato. La empresa se ha comprometido a asistir a los agricultores durante el período de transición y a colaborar con socios locales.
La Centrale Paysanne expresó una profunda decepción por la decisión, enfatizando las fuertes inversiones realizadas por las empresas afectadas y criticando la priorización de las importaciones de leche más barata sobre la producción local.



