La granja lechera flotante en Países Bajos enfrenta cierre por problemas regulatorios
La Floating Farm, lanzada en Róterdam en 2019 como la primera granja lechera flotante del mundo, está a la venta. Este innovador proyecto, desarrollado por Peter y Minke van Wingerden, tenía como objetivo producir productos lácteos como leche, yogur y queso cerca de los consumidores urbanos sin depender de terrenos agrícolas tradicionales. La granja es una estructura de tres pisos que alberga 28 vacas, con instalaciones de ordeño automatizadas y un sitio de procesamiento.
Sin embargo, la granja ha encontrado desafíos regulatorios y de infraestructura. Hace dos años, el piso de la granja, diseñado para minimizar emisiones, comenzó a abultarse, creando problemas tanto para las vacas como para un raspador robótico. Un piso de reemplazo de Alemania no cumplió con los estándares de certificación holandeses, lo que podría llevar a multas de hasta 24,000 € si es inspeccionado varias veces. Minke van Wingerden expresó dudas sobre el éxito de más apelaciones.
Además, el contrato de arrendamiento de la granja en el puerto de Róterdam expira a principios de 2028, sin expectativas de extensiones. La autoridad portuaria declaró que la granja siempre fue una iniciativa temporal, no apta para el entorno industrial del puerto a largo plazo.
Mientras la Floating Farm está actualmente a la venta, hay interés de compradores internacionales. La movilidad de la estructura permite una posible reubicación dentro de los Países Bajos, pero requiere infraestructura significativa como suministro de electricidad y agua, acceso vial y aprobaciones de procesamiento de leche.



