Mercosur avanza en el etiquetado armonizado con la participación de los interesados
La región de Mercosur está avanzando en sus esfuerzos por armonizar las regulaciones de etiquetado de alimentos, con el objetivo de reducir las incertidumbres durante la transición regulatoria. El proceso está respaldado por el Análisis de Impacto Regulatorio (AIR) y continúa después de la implementación a través del Análisis de Resultados Regulatorios (ARR), que permite el monitoreo y ajustes según sea necesario.
Un aspecto clave de esta iniciativa es el aumento de la participación de diversas partes interesadas en la cadena de suministro de alimentos. Se alienta a empresas, entidades sectoriales, academia y sociedad civil a contribuir al desarrollo de criterios regulatorios. Este enfoque colaborativo tiene como objetivo asegurar la viabilidad práctica antes de la aplicación.
La participación de estos grupos es crucial ya que la regulación requiere diferentes niveles de ejecución. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) establece las reglas, las empresas son responsables de la implementación y los consumidores son los destinatarios finales de la información del empaque.
La estrategia busca mejorar la transparencia regulatoria al basar las decisiones en referencias técnicas, experiencias y datos. Sin embargo, como señaló Novachi, queda un desafío significativo en la disponibilidad de información consistente, particularmente en lo que respecta a los estándares de ingesta dietética y los indicadores de salud pública.
Los requisitos ampliados destacan el papel no solo de la industria alimentaria, sino también de las agencias de publicidad, fabricantes de envases y empresas de etiquetado. Estas entidades son fundamentales para cumplir con las nuevas regulaciones, desde la comunicación hasta los estándares de legibilidad técnica.
Esta iniciativa subraya la interdependencia dentro de la cadena de suministro. El cumplimiento efectivo del etiquetado depende de la integración de todas las partes involucradas en el desarrollo del empaque, transformando así el cumplimiento regulatorio en un esfuerzo colectivo más que en una responsabilidad exclusiva de la industria.
El progreso en la armonización del etiquetado dentro de Mercosur señala un cambio en la construcción de modelos regulatorios. El enfoque está en establecer decisiones basadas en evidencia, la participación de las partes interesadas y el monitoreo continuo de resultados, creando un entorno regulatorio más estructurado para futuros desarrollos en el sector.



