Batalla legal sobre prácticas lecheras y bienestar animal en Fairlife
Recientemente se ha presentado una demanda federal contra Fairlife y su empresa matriz, Coca-Cola, en relación con supuestos maltratos a animales en la lechería Woodcrest en el sureste de Nuevo México. La demanda sugiere que leche de esta lechería, conocida por su presunto maltrato a las vacas, ingresó a la cadena de suministro de Fairlife. Sin embargo, tanto Fairlife como Coca-Cola han negado estas afirmaciones, manteniendo que Woodcrest no fue un proveedor durante el período relevante.
En 2022, Fairlife y Coca-Cola resolvieron una demanda colectiva por 21 millones de dólares, que acusaba a las compañías de engañar a los consumidores sobre las prácticas de bienestar animal. Como parte del acuerdo, aceptaron adoptar estándares de bienestar animal y someterse a auditorías de terceros, a pesar de negar cualquier irregularidad.
Según los registros de ganado, miles de vacas de la lechería Woodcrest fueron redistribuidas a otras lecherías dentro de la red de la cooperativa Select Milk Producers. Select Milk Producers, que ayudó a establecer Fairlife antes de su adquisición total por Coca-Cola en 2020, está disputando actualmente las afirmaciones de que Woodcrest suministró leche a Fairlife durante el período de presunto maltrato.
La Oficina del Sheriff del Condado de Chaves ha remitido el asunto a la Junta de Ganado de Nuevo México para su investigación. La Junta ha declarado que probar la crueldad animal extrema puede ser un desafío, especialmente cuando la evidencia surge después de los hechos.
A pesar de que algunas reclamaciones han sido desestimadas, el tribunal ha permitido que otras relacionadas con la marca de Fairlife procedan, dando a los demandantes la oportunidad de enmendar su queja. Esta batalla legal en curso plantea preguntas sobre la trazabilidad de la leche comercializada como de origen humanitario y la responsabilidad de las cadenas de suministro lechero.



