Los medicamentos GLP-1 influyen en el consumo de lácteos al cambiar el enfoque hacia la calidad de las proteínas
El auge de los medicamentos GLP-1 está cambiando los comportamientos de los consumidores, particularmente en relación con la ingesta de proteínas. El Dr. Kevin Deegan, vicepresidente de Innovación de la empresa láctea finlandesa Valio, abordó este cambio en la conferencia Estrategias de Innovación Láctea en Ámsterdam el 25 de marzo. Señaló que estos medicamentos suprimen el apetito, lo que lleva a los usuarios a centrarse más en la calidad que en la cantidad de proteínas consumidas.
Los productos lácteos, reconocidos por su proteína de alta calidad, pueden beneficiarse de esta tendencia. El Dr. Deegan enfatizó que los consumidores perciben las proteínas lácteas como naturales y de calidad superior, lo que las convierte en una opción atractiva a medida que los usuarios se vuelven más selectivos con sus fuentes de proteínas. Además, destacó que los productos lácteos no solo son nutritivos, sino también accesibles y atractivos en sabor.
Además, el panel de la conferencia, que incluyó a Mike Bagshaw de International Taste Solutions, discutió la importancia del sabor. A medida que los usuarios de GLP-1 tienen apetitos reducidos, el sabor se convierte en un factor crítico. Bagshaw señaló que los proveedores de sabores juegan un papel significativo en enmascarar y mejorar el sabor de los productos densos en nutrientes, asegurando que sigan siendo atractivos para los consumidores.
Sin embargo, la investigación de la Universidad de Cornell sugiere que una vez que se detiene el uso de GLP-1, algunos consumidores vuelven a sus hábitos alimenticios previos, aumentando su consumo de alimentos menos saludables. Esto indica un posible desafío para los cambios sostenidos en el comportamiento alimentario.
El Dr. Deegan también mencionó que, aunque los medicamentos GLP-1 se utilizan principalmente para la diabetes y la obesidad y actualmente se administran por inyección, el desarrollo de formatos en píldora podría aumentar su accesibilidad y uso voluntario. No obstante, cuestionó la sostenibilidad de los cambios de comportamiento impulsados por estos medicamentos, señalando que la industria alimentaria está respondiendo a estos cambios más que impulsándolos.



