Iniciativa de Defra para probar alternativas biológicas para la fertilización en granjas lecheras
El gobierno del Reino Unido, a través del Programa de Innovación Agrícola de Defra, está investigando el potencial de que las granjas lecheras sustituyan los fertilizantes de nitrógeno sintético por alternativas biológicas. Este estudio forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura, que es una fuente significativa de óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero.
El proyecto Bio-Phage UK, liderado por Terrafarmer y apoyado por Innovate UK, incluye a la Universidad de Nottingham como socio de investigación. Esta iniciativa está probando si las granjas lecheras pueden reemplazar hasta el 50% de los fertilizantes de nitrógeno sintético con opciones biológicas, asegurando al mismo tiempo que el rendimiento del forraje se mantenga o mejore. El proyecto es uno de los 15 proyectos innovadores en todo Inglaterra que comparten una financiación de 21.5 millones de libras.
El Dr. Nick Girkin de la Universidad de Nottingham está liderando el componente del proyecto enfocado en el monitoreo de gases de efecto invernadero en el campo, la optimización de estrategias de biofertilizantes y las evaluaciones del ciclo de vida de las emisiones. Se están realizando ensayos de campo en tres granjas lecheras comerciales en Inglaterra, con experimentos controlados adicionales en la universidad.
Además de los insumos biológicos, el equipo de investigación está probando BIOCAT, un tratamiento del suelo basado en fagos que se dirige a las bacterias que producen óxido nitroso. Si tiene éxito, este proyecto podría allanar el camino para una reducción significativa en la dependencia de fertilizantes de nitrógeno sintético en la producción lechera, contribuyendo a prácticas agrícolas más sostenibles.
Se espera que los resultados proporcionen información crítica para que los agricultores y los responsables de políticas tomen decisiones informadas sobre prácticas agrícolas sostenibles. El éxito del proyecto podría demostrar una ruta creíble para una producción de forraje lechero con menores emisiones, mejorando la resiliencia del suelo y la eficiencia en el uso del nitrógeno.



