El Ganado de Chiapas Enfrenta Amenazas por Parásitos y Presiones Económicas
El sector de producción de ganado y queso en Chiapas está experimentando desafíos significativos debido a un resurgimiento del parásito de la miasis, que está afectando particularmente a los terneros recién nacidos. Heriberto Camacho, un productor local, destacó que el parásito se dirige a los tejidos blandos, especialmente al ombligo, dentro de los primeros tres días de vida de un ternero. Esto ha llevado a la implementación de protocolos de atención inmediata y a solicitudes de tratamiento por parte de las autoridades sanitarias para prevenir futuros brotes.
Sin embargo, hay un problema notable de subregistro en la región. Muchos productores son reacios a reportar oficialmente los casos debido al temor a restricciones sanitarias estrictas que podrían obstaculizar la venta de su ganado. A pesar de estas preocupaciones, es importante señalar que con una gestión técnica adecuada, incluido el aislamiento de los animales afectados, no hay riesgo directo de contaminación de la leche o el queso artesanal destinado al consumo humano.
Junto con la crisis sanitaria, las dificultades financieras están agravando las penurias que enfrentan las familias involucradas en esta industria. Desde mayo, las ventas de productos lácteos han estado disminuyendo, empeoradas por el aumento de los costos de producción y los mayores gastos laborales. Las presiones inflacionarias han reducido significativamente los márgenes de ganancia, dejando a los productores vulnerables a las fluctuaciones del mercado.
Un problema crítico para los productores locales es la disparidad entre los costos reales de producción y el precio de venta final. Camacho señaló que un queso crema artesanal de calidad debería venderse idealmente entre 200 y 250 pesos para alcanzar el punto de equilibrio. Sin embargo, el precio de mercado actual es de apenas 150 pesos, lo cual es insuficiente para reinvertir en los avances tecnológicos necesarios para mejorar la eficiencia de las granjas.
El sector está instando a los consumidores a priorizar los productos regionales, lo cual es crucial para sostener las actividades ganaderas en el área. La lucha continua por la soberanía alimentaria en Chiapas requiere no solo el apoyo local, sino también una mejor coordinación entre las autoridades sanitarias y los productores para erradicar transparentemente las plagas sin penalizar injustamente el comercio. La resiliencia de los productores de lácteos de Chiapas depende de lograr un equilibrio entre la salud del ganado y estrategias de precios justas.



