El papel principal de Brasil en las cadenas de suministro global de proteínas animales
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha identificado a Brasil como un actor clave en la producción y exportación global de carne de res, pollo y productos lácteos. Esto posiciona a Brasil como un componente crítico de las cadenas de suministro internacionales de proteínas animales.
Sin embargo, el informe de la FAO subraya la dualidad de esta influencia, señalando que el papel destacado de Brasil conlleva responsabilidades adicionales. La expansión de las actividades ganaderas está vinculada a desafíos ambientales, incluyendo la deforestación, las emisiones de gases de efecto invernadero y la utilización de recursos naturales.
Una preocupación significativa destacada por el informe es la pérdida de valor potencial en la cadena de suministro de alimentos. A nivel mundial, aproximadamente un tercio de todos los alimentos producidos se pierde o desperdicia, y los productos de origen animal representan aproximadamente el 14% de estas pérdidas. Los factores que contribuyen a esto incluyen la perecibilidad de los alimentos, fallos logísticos y un control inadecuado de la temperatura.
El informe de la FAO señala que estos problemas son más pronunciados en los países de ingresos bajos y medios, donde la infraestructura de transporte, almacenamiento y refrigeración a menudo es insuficiente, lo que lleva a un mayor deterioro a lo largo de la cadena de suministro.
Además de las preocupaciones ambientales, el informe plantea problemas de salud pública, como las enfermedades zoonóticas derivadas de las interacciones entre humanos y ganado. Estos riesgos para la salud añaden otra capa de complejidad a los desafíos que enfrenta la industria de producción animal en expansión.
Aunque el comercio internacional de alimentos de origen animal ha crecido a lo largo de las décadas, todavía solo representa alrededor del 10% del consumo global. Esta cifra destaca la importancia de cadenas de suministro nacionales y regionales eficientes para garantizar la disponibilidad de alimentos, minimizar las pérdidas y mejorar la competitividad.
En general, el informe de la FAO sugiere que para países como Brasil, que tienen una presencia significativa en el sector de proteínas animales, el desarrollo futuro debería centrarse en abordar los desafíos ambientales, reducir las ineficiencias y mejorar la gestión general de la cadena de suministro.



