Brasil Busca Salvaguardias Contra Importaciones de Lácteos de Argentina y Uruguay
El sector lácteo dentro del Mercosur enfrenta un desafío crítico ya que Brasil busca limitar las importaciones de leche en polvo y queso desde Argentina y Uruguay. El 12 de mayo, el Conselho Paritário Produtores/Industrias de Leche de Rio Grande do Sul (Conseleite RS) acudió de urgencia al gobierno federal brasileño, exigiendo medidas de emergencia para frenar estas importaciones. La solicitud coincide con las semanas finales de la investigación de Brasil sobre presuntas prácticas de dumping iniciada en 2024.
Las autoridades brasileñas argumentan que la industria láctea local está bajo amenaza debido al influjo de productos lácteos extranjeros, que según ellos se venden a precios injustamente bajos, desestabilizando el equilibrio competitivo. Según Conseleite RS, 65,000 toneladas de leche en polvo y 18,200 toneladas de queso ingresaron a Brasil entre enero y abril de 2026, equivalente a 11 días de producción nacional o 60 días de producción en Rio Grande do Sul.
Kaliton Prestes, coordinador de Conseleite, enfatizó que sin salvaguardias para evitar que los productos ingresen a precios por debajo del costo promedio local, la industria láctea brasileña seguirá enfrentando desafíos. Sin embargo, tanto Argentina como Uruguay han desestimado las acusaciones de dumping. Grupos comerciales uruguayos, en comunicación con la embajada de Brasil, argumentaron que sus precios de exportación siguen las tendencias globales y a menudo superan los referentes de Nueva Zelanda.
Además, señalaron posibles errores metodológicos en la comparación de Brasil entre la leche en polvo importada y la leche fluida doméstica, lo que, según ellos, contradice las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Como el plazo para la presentación de información adicional al Departamento de Defensa Comercial de Brasil (Decom) ya ha pasado, las indicaciones preliminares de Decom han generado preocupaciones entre los exportadores regionales.
Uruguay ya ha iniciado consultas formales con la OMC, preparándose para un posible arbitraje internacional si Brasil impone derechos antidumping o restricciones cuantitativas. La resolución final, esperada para finales de mayo, influirá significativamente en la dinámica comercial del sector lácteo durante el resto del año.



