Aumentan las tensiones entre EE. UU. y la UE por la denominación de quesos en el comercio lácteo
El conflicto en curso entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre los derechos de denominación de quesos continúa intensificándose, impactando el comercio global de productos lácteos. El núcleo del conflicto radica en la protección de las indicaciones geográficas por parte de la UE, que restringe el uso de ciertos nombres de quesos a productos elaborados en regiones específicas. Esto afecta a quesos populares como el feta y el parmesano, que la UE argumenta deben ser utilizados solo por productores dentro de áreas designadas en Europa.
El 14 de abril de 2026, se informó que ambas partes estaban intensificando sus esfuerzos para influir en las normas comerciales. La industria estadounidense argumenta que estos nombres de quesos se han vuelto genéricos y deberían estar disponibles para su uso por productores de todo el mundo, no solo aquellos en Europa. Este desacuerdo tiene implicaciones significativas para los acuerdos comerciales internacionales y la regulación de productos lácteos.
Según informes, el enfoque de la UE es parte de una estrategia más amplia para proteger los productos regionales, lo que ellos afirman ayuda a mantener la calidad y apoya a las economías locales. Sin embargo, los productores estadounidenses consideran estas restricciones como barreras comerciales injustas que limitan su acceso al mercado en Europa y otras regiones que se adhieren a los estándares de la UE.
El resultado de este conflicto podría redefinir cómo se comercializan los productos lácteos a nivel global. Tanto EE. UU. como la UE están activamente presionando a otros países para que apoyen sus posiciones en foros de comercio internacional, lo que indica la importancia de este tema en las próximas negociaciones comerciales.



