Ola de calor reduce producción de leche en Reino Unido en un 20%
El sector lechero en el sur de Inglaterra enfrenta desafíos severos debido a una ola de calor prolongada y condiciones de sequía. Las altas temperaturas y la falta de lluvia han afectado al ganado, llevando a una disminución en la producción de leche. Algunas granjas han reportado una reducción en el rendimiento de la leche de hasta un 20%, según la profesora Nicola Cannon de la Universidad Real de Agricultura.
La sequía ha reducido severamente la humedad del suelo, dificultando el rebrote del pasto después de la cosecha para heno y ensilaje, limitando así el pastoreo natural para el ganado. Como resultado, muchos agricultores han recurrido a usar sus reservas de forraje de invierno para mantener la nutrición del ganado durante el verano. Este uso anticipado de alimento almacenado presenta un riesgo financiero, ya que los agricultores necesitarán comprar alimento suplementario costoso más adelante en el año.
Para mitigar los efectos del calor extremo, las operaciones lácteas están invirtiendo en mejoras de infraestructura como ventiladores industriales, ventilación mejorada y sistemas de enfriamiento para el ganado. Aunque estas medidas ayudan a estabilizar la producción de leche y proteger el bienestar animal, añaden a la carga financiera que enfrentan los productores ya lidiando con altos precios de energía, costos volátiles de alimento y escasez de mano de obra.
Con pronósticos que predicen un clima seco continuo en el sur de Gran Bretaña, los expertos advierten que los extremos climáticos inducidos por el clima se están convirtiendo en una amenaza significativa para el sector agrícola del Reino Unido. Esta situación destaca la necesidad urgente de inversión en la resiliencia de la cadena de suministro y estrategias de adaptación climática para asegurar la seguridad alimentaria a largo plazo.


