Mujeres afganas dependen de productos lácteos tradicionales para sobrevivir
Las mujeres en la provincia central de Afganistán, Bamyan, dependen cada vez más de la producción láctea tradicional para mantener a sus familias. A medida que los desafíos económicos y los impactos climáticos se intensifican, estas mujeres han optado por elaborar productos lácteos como qurut, yogur y queso para generar ingresos. La prolongada crisis humanitaria en la región y las limitadas oportunidades de empleo han convertido esta práctica en una actividad económica vital.
Todos los días, las mujeres en las comunidades rurales de Bamyan comienzan ordeñando el ganado y procesando la leche en diversos productos, incluyendo yogur, queso, mantequilla, suero de mantequilla y qurut. Estos productos se venden luego en los mercados locales y puestos al borde del camino, proporcionando una fuente crucial de ingresos para los hogares.
Ruqia, residente de Bamyan, compartió su experiencia, afirmando: "Utilizo leche y yogur. Vendo leche, yogur y cuajada seca. Hago qurut con ello y lo vendo. También vendo mantequilla y mantequilla clarificada. Así cubro los gastos de mi hogar." Otra residente, Sadaf Ahmadi, señaló su dependencia de la producción láctea para mantener a su familia, diciendo: "Soy el sostén de mi familia. Trabajo con productos lácteos como qurut, aceite y mantequilla."
Las dificultades económicas que enfrentan las mujeres en Afganistán se han visto agravadas por restricciones y oportunidades limitadas, afectando su acceso al empleo y actividades comerciales. Para muchos hogares, especialmente aquellos que dependen de los ingresos de las mujeres, los pequeños negocios tradicionales se han vuelto esenciales para la supervivencia.
Las comunidades rurales de la provincia también enfrentan crecientes desafíos relacionados con el clima, como la reducción de la disponibilidad de agua, sequías y cambios en los patrones climáticos. Estos factores han puesto presión adicional sobre los medios de vida basados en la agricultura y la ganadería, que son centrales para la economía de Bamyan.
A pesar de estos desafiantes obstáculos, las mujeres involucradas en la producción láctea continúan contribuyendo significativamente a la estabilidad financiera de sus familias y a la economía local. Las organizaciones humanitarias enfatizan la necesidad de un mayor apoyo para ayudar a estas comunidades a manejar los desafíos económicos, climáticos y humanitarios superpuestos de Afganistán.


