Organizaciones estadounidenses instan al Congreso a impulsar la ley de leche de explotaciones familiares
La campaña surge mientras la concentración empresarial, la volatilidad de los precios de la leche y el aumento de los costes de producción presionan a las explotaciones lecheras independientes de Estados Unidos. Muchas explotaciones familiares han abandonado el sector durante la última década debido a la reducción de los márgenes. Las empresas lecheras de mayor tamaño han contado, en general, con más recursos financieros y una mayor escala para resistir períodos prolongados de debilidad del mercado. Los partidarios de la iniciativa legislativa quieren mejorar la capacidad de negociación de los pequeños y medianos productores y abordar las presiones económicas que afectan a la continuidad de su actividad.
El programa de cobertura del margen lechero (DMC, por sus siglas en inglés) y los seguros de ingresos ya ofrecen protección financiera a los productores cuando disminuyen los ingresos obtenidos en el mercado. Los defensores del proyecto de ley sostienen que estos mecanismos no han abordado suficientemente las causas estructurales de la baja rentabilidad de las explotaciones. Las ayudas a la gestión de riesgos respaldadas por el Gobierno permiten actualmente a los ganaderos absorber pérdidas sustanciales de ingresos en condiciones de mercado adversas. Las reformas propuestas buscan reforzar la resiliencia financiera de las explotaciones independientes y, al mismo tiempo, reducir su dependencia de las ayudas financiadas con fondos públicos.
Con el programa de estabilización del mercado lácteo propuesto, la producción de leche cruda se gestionaría en función del consumo interno y de la demanda de los mercados de exportación. El exceso persistente de oferta ha deprimido históricamente los precios percibidos por los ganaderos, especialmente cuando la producción ha crecido más deprisa que la demanda nacional e internacional. En esas circunstancias, los ingresos de las explotaciones pueden situarse por debajo de los costes de producción. El programa buscaría limitar las fluctuaciones bruscas de precios y hacer más previsibles los ingresos mediante un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda. Su eficacia dependería de su aplicación, de los mecanismos utilizados para ajustar la producción y de su capacidad de respuesta a los cambios en los mercados estadounidenses y extranjeros.
Los partidarios esperan que una mayor estabilidad de precios ayude a los productores independientes a planificar sus finanzas y sus inversiones en edificios, equipos, gestión del rebaño y otras mejoras operativas. Unos ingresos más previsibles también podrían ayudarles a gestionar los gastos de alimentación animal, personal, energía y transporte. Además de la gestión de la oferta, la iniciativa legislativa propone cambios en las normas federales que regulan las importaciones de productos lácteos y medidas para animar a los estadounidenses a consumir más leche de bebida y otros productos lácteos. Estas disposiciones forman parte de sus esfuerzos por abordar tanto la producción como la demanda en el mercado lácteo.
La aplicación de las normas de competencia es otro componente de la propuesta. En varias zonas importantes de producción lechera del Medio Oeste, un pequeño grupo de grandes empresas transformadoras concentra buena parte de la capacidad de transformación disponible. Por ello, los ganaderos tienen menos compradores potenciales y pueden encontrarse en una posición negociadora más débil al pactar contratos de compra. Su margen para negociar las deducciones por transporte, los cargos por recogida de leche, los pagos por los componentes de la leche y otras condiciones puede ser limitado, especialmente cuando las plantas competidoras están lejos. El proyecto de ley reforzaría la supervisión antimonopolio de la transformación y la venta minorista de productos lácteos, con los objetivos declarados de aumentar la transparencia y reducir la influencia de las estructuras de mercado concentradas.
Las subvenciones federales previstas en la iniciativa legislativa apoyarían plantas regionales de transformación propiedad de los ganaderos. Estas instalaciones podrían permitir a los productores participar de forma más directa en la transformación de la leche, la elaboración de queso y la producción de otros productos lácteos, en lugar de depender exclusivamente de las ventas de leche cruda. Los defensores consideran que una mayor capacidad regional permitiría reducir la dependencia de las empresas transformadoras multinacionales y ampliar las oportunidades para los negocios lácteos locales. Las disposiciones sobre transformación complementan las medidas de competencia propuestas al abordar el acceso de los ganaderos a los compradores y su participación en actividades productivas de mayor valor añadido.
Los representantes de la coalición que promueve la iniciativa estiman que las reformas podrían reducir el gasto federal en aproximadamente 1.500 millones de dólares respecto de las proyecciones presupuestarias de referencia. Su estimación se basa en el argumento de que un mayor equilibrio entre la producción de leche, la demanda y los precios en origen podría reducir tanto la frecuencia como la cuantía de los pagos respaldados por el Gobierno durante períodos de dificultades en el mercado. Los ahorros previstos dependerían del diseño definitivo de la legislación, del coste de su puesta en marcha y de la evolución posterior del mercado. Sus partidarios reclaman estos cambios como parte de una reforma de la manera en que el Gobierno federal gestiona la estabilidad del mercado lácteo, la competencia en la transformación y la protección financiera de los productores.




