El declive de la entrega tradicional de leche en Irapuato
Don Jesús Martínez ha sido una figura conocida en las calles de Irapuato, Guanajuato, por más de siete décadas, entregando leche bronca directamente a los residentes. Comenzó su comercio entre 1954 y 1955, inicialmente usando una yegua para el transporte en el antiguo Barrio de Guadalupe, y ahora utiliza un pequeño contenedor de aluminio para distribuir la leche cada mañana.
La leche se vende a un precio de 15 pesos por litro, lo cual se considera asequible en comparación con las ofertas modernas de los minoristas. Sin embargo, las operaciones de Don Jesús han enfrentado una reducción, con ventas diarias cayendo a entre 50 y 60 litros, significativamente menos que en décadas anteriores, cuando se vendían cientos de litros diariamente.
La sostenibilidad de este servicio tradicional de entrega de leche depende en gran medida de la lealtad de los clientes locales y de la confianza mutua construida a lo largo de los años. Los clientes aprecian la alta calidad de la leche bronca y el servicio personalizado, que incluye reemplazar cualquier leche que se eche a perder debido a las altas temperaturas antes de que pueda ser hervida en casa.
El comercio está amenazado por una combinación de factores, incluyendo las altas temperaturas del verano, la reducción de la producción de leche en las granjas locales y la falta de interés de las generaciones más jóvenes en continuar con el comercio. Este declive refleja las tendencias de consumo más amplias en las ciudades mexicanas, donde la leche industrializada de los supermercados está reemplazando gradualmente las entregas locales tradicionales.
A pesar de estos desafíos, cada entrega matutina de Don Jesús preserva un patrimonio cultural intangible, enfatizando el contacto directo y la confianza entre productor y consumidor.


