Estados Unidos amenaza a Canadá con aranceles adicionales de hasta un 50%
Estados Unidos ha intensificado una disputa comercial con Canadá advirtiendo que podría imponer un arancel adicional de hasta un 50% sobre importaciones canadienses seleccionadas. La medida está vinculada a continuos desacuerdos sobre el acceso al mercado, las políticas regulatorias y los arreglos comerciales de protección.
La disputa incluye sectores agrícolas, particularmente el lácteo. Washington ha objetado el sistema de gestión de suministros de Canadá y su administración de cuotas arancelarias, conocidas como TRQs. Los desacuerdos también abarcan gravámenes sobre servicios digitales y el comercio de productos manufacturados industriales.
Funcionarios estadounidenses argumentan que algunas reglas canadienses distorsionan el libre comercio y limitan la competitividad de las exportaciones estadounidenses. El arancel propuesto se ha presentado como un medio de aplicar presión directa en esas disputas.
Las autoridades del gobierno canadiense y los grupos empresariales han dicho que una medida de esta magnitud entraría en conflicto con los compromisos de integración regional y los procedimientos establecidos bajo el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, o USMCA. Representantes de la industria han advertido que una sanción del 50% podría interrumpir las cadenas de suministro compartidas y aumentar el costo de los insumos esenciales para los procesadores en Estados Unidos.
Esos grupos también dijeron que los mayores costos de insumos podrían ejercer presión adicional sobre los precios para los consumidores a ambos lados de la frontera. La disputa tiene implicaciones para México, ya que las redes de producción en los tres países están estrechamente integradas. Según el informe, los cambios en los flujos comerciales entre Estados Unidos y Canadá podrían llevar a desviaciones comerciales, cambios en los precios de referencia de las materias primas agrícolas y ajustes logísticos que afectarían a los fabricantes en México.
La advertencia arancelaria se produce antes de los procesos para revisar y evaluar el USMCA, sumando preocupaciones sobre la certeza legal en el comercio de América del Norte. Especialistas del sector privado han identificado paneles formales de resolución de disputas y renovados contactos diplomáticos directos como mecanismos para abordar los desacuerdos y evitar la introducción de recargos punitivos.



