Los brotes de Salmonella generan advertencias para proteger el ganado lechero
La infección por Salmonella puede provocar enfermedades agudas en vacas lecheras de alta producción y terneros de reemplazo vulnerables. Los signos clínicos reportados incluyen diarrea acuosa severa, fiebre repentina, depresión marcada y deshidratación rápida. Los animales afectados también pueden mostrar reducciones significativas en la producción diaria de sólidos lácteos.
El ganado preñado puede experimentar abortos en etapas avanzadas. La enfermedad puede propagarse a través de rutas compartidas de efluentes, bebederos contaminados y transmisión oral-fecal. Se identifican corrales de espera abarrotados y rupturas de pasto como entornos en los que puede ocurrir la transmisión.
La bioseguridad y la estricta separación de los animales se describen como las principales medidas en la granja para limitar la contaminación. Se aconseja a los gestores mover inmediatamente al ganado que muestra síntomas a corrales de enfermos dedicados, manteniéndolos separados del rebaño principal de ordeño. Esta separación está destinada a reducir la circulación de bacterias a través de cobertizos de ordeño automatizados.
Otras medidas incluyen desinfectar los remolques de transporte y usar botas y ropa separadas en las áreas de hospital. También se aconseja a las granjas detener la escorrentía de efluentes para que no entren en los suministros de agua dulce superficial. Estas prácticas abordan rutas a través de las cuales la contaminación puede propagarse entre animales, equipos y áreas de la granja.
Se recomiendan programas de vacunación preventiva antes del parto y la lactancia máxima para la protección contra cepas prevalentes, incluidas Salmonella Brandenburg y Salmonella Bovismorbificans. En un brote activo, los profesionales de la salud del rebaño aconsejan una intervención veterinaria rápida. La terapia de fluidos de apoyo y los tratamientos prescritos por un veterinario se describen como medidas que pueden reducir las tasas de letalidad y ayudar a prevenir daños duraderos en la lactación de los animales en recuperación.


