El estrés por calor y el descanso afectan la productividad de las vacas lecheras
Investigaciones realizadas por INIA han destacado que el estrés por calor no solo afecta el rendimiento de la leche, sino que también impacta los procesos fisiológicos relacionados con la inflamación y el metabolismo en las vacas lecheras. Pruebas que involucraron sistemas de sombra y aspersores demostraron un aumento de 5,7 kilogramos de leche por día en vacas recién paridas, en comparación con aquellas expuestas a la luz solar directa. En vacas de alta producción, la diferencia fue de 1,8 kilogramos por día.
Para mitigar los efectos de posibles lluvias intensas, La Manna aconseja identificar áreas donde las vacas puedan permanecer sin hundirse en el barro, con acceso firme a alimentos y agua, y preferiblemente una superficie seca para descansar. Sugiere proporcionar al menos 120 metros cuadrados por vaca, o rotar áreas más pequeñas de 30 metros cuadrados por animal, para prevenir la degradación del suelo.
Además, La Manna recomienda mantener los sistemas de drenaje, evitar cambios abruptos en la dieta durante períodos prolongados de lluvia y corregir cualquier hundimiento o terreno irregular alrededor de los comederos.
El descanso es otro factor crítico, con datos que indican que las vacas necesitan al menos ocho horas de descanso diario. Por cada hora adicional de descanso, la producción de leche aumenta en un promedio de 1,6 kilogramos por día.
Para mejorar el bienestar de las vacas y la producción de leche, La Manna sugiere minimizar los paseos innecesarios, realizar sesiones de pastoreo cortas en áreas con suficiente forraje y reforzar la higiene durante el ordeño para reducir el riesgo de mastitis.
La conclusión general es clara: “El bienestar de las vacas da frutos”, tanto en términos de producción de leche como en la salud general del rebaño, como enfatiza el especialista.


