Francia identifica la primera infección humana conocida por el virus Shamonda
Las autoridades anunciaron el caso el 22 de octubre. El paciente, que tenía el sistema inmunitario gravemente debilitado y recibía tratamiento por una enfermedad grave, fue hospitalizado en Lyon y falleció a principios de octubre, según el Ministerio de Agricultura, Agroalimentación y Soberanía Alimentaria de Francia. Las autoridades sanitarias consideraron muy probable que las complicaciones neurológicas que presentó antes de morir estuvieran relacionadas con la infección. Los investigadores sospechan que contrajo el virus por la picadura de un jején en el este de Francia y continúan investigando.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus Shamonda afecta al ganado, incluidos bovinos, ovinos, caprinos y equinos. Los científicos lo aislaron por primera vez en ganado bovino de Nigeria en 1965 y, posteriormente, se han registrado infecciones animales en otros lugares de África y en Japón. El virus está estrechamente relacionado con el de Schmallenberg, que puede causar malformaciones congénitas y mortinatos en algunos animales. Amesh A. Adalja, especialista en enfermedades infecciosas e investigador sénior del Centro de Seguridad Sanitaria de Johns Hopkins, señaló que se cree que los jejenes infectados transmiten el virus Shamonda mediante sus picaduras. La OMS indica que no se conoce transmisión directa entre animales, salvo la de una hembra gestante infectada a su feto.
Los investigadores registraron la aparición del virus Shamonda en el ganado bovino europeo en 2026. Un artículo publicado de forma anticipada en Emerging Infectious Diseases, previsto para el número de diciembre de la revista, describe una enfermedad que afectó a rebaños lecheros del sur de Alemania y de Suiza a partir de junio. Los animales afectados presentaban fiebre y diarrea, además de una menor producción de leche. La OMS señala que las detecciones en Europa occidental han afectado a ganado bovino lechero y caballos, y que Austria, Bélgica y Francia figuran entre los países implicados.
Los especialistas en inocuidad alimentaria señalan que las pruebas disponibles no respaldan actualmente la transmisión a las personas a través de los alimentos. Wade Syers, especialista en extensión en inocuidad alimentaria de la Universidad Estatal de Míchigan, afirmó que los investigadores no han documentado antecedentes de infecciones humanas transmitidas por alimentos, pese a que el virus lleva décadas circulando entre los animales. Indicó que actualmente no hay pruebas de transmisión a través de la carne o los productos lácteos, incluidos la leche y el queso, y señaló las picaduras de insectos como la vía habitual de transmisión. Darin Detwiler, profesor de la Universidad Northeastern y autor de Food Safety: Past, Present, and Predictions, pidió que se investigara más a fondo la infección detectada en Francia.
Detwiler señaló que las pruebas disponibles no ofrecen una base científica para que los consumidores modifiquen la compra, preparación o consumo de alimentos específicamente por el virus Shamonda. No obstante, recomendó mantener las medidas establecidas de inocuidad alimentaria: elegir productos lácteos pasteurizados, cocinar la carne hasta las temperaturas recomendadas, evitar la contaminación cruzada y refrigerar adecuadamente los alimentos. Estas medidas protegen frente a patógenos de transmisión alimentaria conocidos, explicó. Syers también aconsejó a los consumidores mantener sus prácticas habituales de inocuidad alimentaria.
Francia y los países vecinos investigan posibles infecciones humanas adicionales mientras mantienen la vigilancia del ganado. Adalja indicó que se realizarían estudios entre ganaderos, veterinarios y otras personas cercanas al lugar del caso francés para detectar anticuerpos que indiquen una infección previa. También señaló que Alemania estaba realizando un estudio en bancos de sangre para buscar indicios de infección en las donaciones. Detwiler afirmó que los acontecimientos en Europa y el caso humano merecían atención científica.
El virus Shamonda no se ha detectado en personas ni en ganado en Estados Unidos. Los expertos entrevistados señalaron que no había indicios de un brote que afectara al ganado estadounidense ni al suministro nacional de productos lácteos, y aconsejaron a los consumidores estadounidenses que no modificaran sus hábitos alimentarios ni de compra a raíz del caso francés.




