La familia Coruja invierte en su granja lechera a pesar de los costos crecientes
En São Lourenço do Sul, ubicado en Brasil, en el estado de Rio Grande do Sul, la granja lechera de la familia Coruja ha estado operando continuamente durante casi cuatro décadas. La granja, gestionada por Laerti Coruja y su esposa Angélica, es un testimonio de dedicación, ya que mantienen las operaciones independientemente de los días festivos o las condiciones climáticas adversas.
El camino de la familia en la producción lechera comenzó en 1987 cuando los padres de Laerti, Irene y Claudio Coruja, iniciaron el emprendimiento. Laerti, quien regresó al negocio familiar después de trabajar en otro lugar entre 2008 y 2016, ahora supervisa la granja junto a Angélica. La granja suministra leche a Coopar/Pomerano, una cooperativa con la que han estado asociados desde 2001.
Actualmente, la granja alberga 24 vacas, de las cuales 16 están produciendo leche activamente. Toda la infraestructura de la granja está orientada hacia la producción lechera, incluyendo el cultivo de maíz para ensilaje utilizado para alimentar a las vacas. Alisson, el hijo de la pareja, también participa en las actividades de la granja cuando no está en la escuela.
Uno de los desafíos significativos que enfrenta la familia Coruja es el aumento de los costos de producción, lo cual afecta los márgenes de ganancia. A pesar de esto, han invertido en tecnología de semen sexado para mejorar la genética del rebaño, lo cual consideran crucial para futuras mejoras en la productividad.
Mirando hacia el futuro, los Coruja planean construir una sala de ordeño para mejorar la eficiencia y seguridad en el proceso de ordeño. Esto marca una evolución significativa desde los primeros días cuando el ordeño se hacía manualmente hasta que adquirieron su primera máquina de ordeño en 2008.
Laerti señala que la producción a pequeña escala ya no es viable, enfatizando la necesidad de modernización y eficiencia. La familia ve su operación lechera no solo como un negocio, sino como un compromiso que requiere atención y cuidado constantes, independientemente de las condiciones externas.



