Las revisiones presupuestarias ayudan a las granjas a identificar la presión financiera temprano
La rentabilidad y el flujo de efectivo de las granjas siguen estando sujetos a varias condiciones competitivas. Un fuerte pronóstico para los precios de la leche, condiciones de crecimiento favorables en muchas áreas y el retorno del capital de Fonterra han proporcionado razones para el optimismo esta temporada. Al mismo tiempo, los mayores costos de insumos, la presión inflacionaria y las condiciones climáticas cambiantes siguen siendo factores que podrían afectar los resultados financieros.
Las revisiones presupuestarias regulares están destinadas a mostrar dónde está surgiendo la tensión financiera antes de que sea más difícil de manejar. También permiten a las granjas considerar cómo debería asignarse cualquier excedente de efectivo mientras se mantiene la flexibilidad si las circunstancias cambian. La orientación coloca el monitoreo del presupuesto junto con la atención diaria a los gastos y el efectivo disponible.
El final del invierno y el comienzo de la primavera pueden ser particularmente exigentes para el flujo de efectivo de las granjas. Durante agosto y septiembre, los ingresos por leche aún se están acumulando, mientras que los pagos por alimento, fertilizantes, combustible y reparaciones continúan llegando. Revisiones más frecuentes del presupuesto pueden identificar puntos de presión durante este período y brindar a los agricultores más opciones al responder a ellos, en lugar de requerir decisiones solo después de que las condiciones se hayan endurecido.
Un análisis reciente de DairyBase encontró una diferencia sustancial en los costos de producción entre las granjas más rentables y la granja promedio. El 20% superior de las granjas rentables produjo leche a aproximadamente 90 centavos por kilogramo de sólidos de leche menos que la granja promedio. Los resultados de la comparación también mostraron una amplia gama de rentabilidad y rendimientos, incluso durante temporadas con fuertes pagos.
El análisis asocia una mayor resiliencia con el control de costos, sistemas eficientes y una toma de decisiones disciplinada en lugar de solo con el precio de la leche. Las granjas de mejor rendimiento no necesariamente están realizando cambios importantes en sus sistemas de producción a medida que aumentan los costos. En cambio, los datos describen un enfoque continuo en el gasto cuidadoso, el monitoreo cercano del flujo de efectivo y la capacidad de permanecer flexibles. Estas granjas han mantenido consistentemente un margen más amplio entre ingresos y gastos a lo largo de diferentes temporadas, según DairyBase.


