Brasil propone un precio mínimo para la leche para estabilizar el sector lácteo
El Congreso de Brasil está examinando actualmente una propuesta que podría impactar significativamente el sector lácteo. La legislación propuesta busca establecer un precio mínimo de R$ 2,50 por litro de leche, con el objetivo de proporcionar estabilidad a los productores en medio de la volatilidad del mercado.
El proyecto de ley, conocido como Projeto de Lei 913/26, introduce un cambio en la forma en que se determinan los precios de la leche, alejándose de las fluctuaciones basadas en el mercado hacia un sistema donde el costo promedio de producción se convierte en la referencia principal para fijar los precios. Este cambio está destinado a asegurar ingresos más predecibles para los productores lácteos y a estabilizar la cadena de suministro.
Según la propuesta, el Ministerio de Agricultura y Ganadería estaría obligado a consultar con organismos técnicos y representantes de la industria al menos 30 días antes de fijar el precio. Esta iniciativa está diseñada para implementar un marco técnico para la determinación de precios en lugar de depender únicamente de las dinámicas del mercado.
Datos del Centro de Inteligencia de la Leche, parte de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), indican que el precio neto promedio pagado a los productores fue de R$ 2,51 por litro en 2025. Históricamente, este precio ha oscilado entre R$ 2,20 por litro en 2017 y R$ 2,76 por litro en 2022. Estas cifras destacan la volatilidad que el nuevo mecanismo de precios pretende abordar.
El proyecto de ley propone enmiendas al Decreto-Ley 79/66, que regula la política de precios mínimos para productos agrícolas. Si la propuesta avanza en el Congreso, será revisada por los comités de Agricultura, Ganadería, Abastecimiento y Desarrollo Rural, así como por el Comité de Constitución, Justicia y Ciudadanía, antes de requerir la aprobación tanto de la Cámara de Diputados como del Senado.
El diputado Cobalchini (MDB-SC), autor de la propuesta, enfatiza la necesidad de mejorar los criterios para establecer precios mínimos de la leche para asegurar la seguridad económica de los productores rurales y la estabilidad de toda la cadena de producción láctea.
Este movimiento legislativo aborda un problema crucial para el sector lácteo: equilibrar la necesidad de una compensación predecible para los productores con la dinámica fluida de una cadena de suministro compleja.



