Detección del virus H5N1 en leche cruda genera preocupaciones de bioseguridad en el sector lácteo
Nuevos hallazgos científicos revelan que el virus de la influenza aviar H5N1 puede permanecer viable en la leche cruda y ciertos productos lácteos sin pasteurizar, planteando importantes preocupaciones de bioseguridad. La investigación indica que, aunque la principal vía de transmisión del H5N1 es el contacto de animal a animal y de ave a mamífero, el virus puede persistir en la leche cruda y durante la producción y almacenamiento de quesos de leche cruda.
Según el estudio, la leche cruda crea un ambiente biológicamente favorable para el virus, permitiéndole mantenerse infeccioso durante períodos prolongados bajo refrigeración. Se ha demostrado que los procesos estándar de pasteurización inactivan eficazmente el virus, reforzando el papel crítico de la pasteurización en la seguridad alimentaria.
Los hallazgos son significativos ya que múltiples países han reportado detecciones de H5N1 en ganado lechero, marcando un cambio en el perfil epidemiológico del virus. Aunque no se han reportado infecciones humanas vinculadas al consumo de productos lácteos, los científicos advierten sobre el potencial de adaptación viral entre especies, lo que requiere una mayor vigilancia.
Los productores de quesos artesanales y tradicionales de leche cruda pueden enfrentar un mayor escrutinio a medida que las autoridades de salud pública reevalúan los marcos de gestión de riesgos. La investigación sugiere que, aunque los períodos de maduración prolongados reducen la viabilidad del virus, los quesos de corta maduración o frescos elaborados con leche sin pasteurizar podrían representar mayores riesgos de exposición si provienen de animales infectados.
Los expertos enfatizan la necesidad de un monitoreo estricto de la salud del rebaño, pruebas rutinarias y el aislamiento rápido de animales infectados para proteger las cadenas de suministro. Una bioseguridad mejorada en las granjas y la trazabilidad son críticas para mantener la confianza del consumidor en los productos lácteos.
El consenso de la industria sigue siendo que la pasteurización es la salvaguarda más eficaz contra los patógenos transmitidos por la leche, incluidas las nuevas amenazas zoonóticas. Se insta a los procesadores lácteos a revisar los planes de contingencia, especialmente en regiones que enfrentan eventos de propagación de influenza aviar. Los reguladores también pueden considerar controles temporales sobre las ventas de leche cruda en áreas de alto riesgo para prevenir una transmisión más amplia.


